Presentación

A modo de introducción...
Supongo que como la mayoría, hace mucho que tenía una bici de montaña, otra cosa es que la usara. Un poco por casualidad empecé a utilizarla durante mi estancia en Australia, en un principio como medio de transporte a la universidad, luego para escaparme hasta la playa, ir a entrenar y finalmente propiamente para salir a hacer alguna ruta.
Quiero decir con ello que mi descubrimiento de la btt fue muy tardío. Siempre he hecho bastante deporte pero nunca nada relacionado con la bicicleta. 
A mi vuelta a España, mi vida cambió bastante en todos los aspectos, lo cual me hizo ya imposible seguir acudiendo a los entrenamientos y competiciones, principalmente por falta de tiempo. Esto me hizo buscar una alternativa para hacer algo de deporte e intentar mantenerme en forma y volví a acordarme de la btt que tenía olvidada en el garaje. 
Después de muy pocas salidas, me apunté a mi primera marcha en el 2008 si no recuerdo mal, la Saltamontes (desgraciadamente desaparecida), que por cierto no pude terminar de la paliza que llevaba (ese año la ruta era de 64 km y dura). Lejos de desilusionarme, este inicio tan frustrante me hizo coger la bici con más ganas y con la llegada del calor comencé a hacer más salidas y rutas más largas. Así, pude conocer rincones del entorno de Estella que ni siquiera sabía que existían y descubrir la suerte que tenemos aquí, de encontrarnos con un entorno tan espectacular. La principal dificultad de vivir en Estella es que salgas por donde salgas con la bici lo vas a hacer en subida, pero los paisajes, pueblos, caminos y estampas son impresionantes.
Con todo, cuanto más he ido cogiendo la bici, más me ha entrado en gusanillo de seguir haciendo rutas. Y hasta aquí hemos llegado...

05 Calatayud - Molina de Aragón

Martes 20 de Junio de 2021

5ª Etapa. Calatayud - Molina de Aragón
Distancia: 157 Km
Desnivel: 1.532 m
Tiempo pedaleo: 9h 09min
Hora Salida: 08.00h
Hora Llegada: 20.10h

Media: 17,2 Km/h 


Me pongo en ruta temprano, después de haber descansado muy bien ya que ayer llegué a buena hora y tuve la tarde para pasear tranquilamente.

Si hay algo que estoy haciendo de manera diferente en esta ruta es seguir el trazado oficial a rajatabla. Principalmente porque el Cid no es que hiciera una ruta propiamente dicha, y además no se conoce exactamente donde pasó.

Por eso, en vez de salir de Calatayud en busca del trazado de la Ruta del Cid, habiendo vuelto sobre mis últimos pasos de ayer, sigo el curso del río Jiloca en dirección a Daroca.

Por la carretera N-234 llego rápidamente a Paracuellos de Jiloca sin apenas desperezarme.

Paracuellos de Jiloca. Iglesia de San Miguel
Abandono el asfalto para entrar en la comodidad de los caminos de parcelaria. Yo voy más cómodo por caminos que por carretera, ya que la presencia de coches circulando a mi alrededor es algo que me pone muy nervioso.

Enseguida me doy cuenta de que estoy sobre el recorrido del ferrocarril Santander - Mediterráneo. Y no se trata de una vía verde porque el trazado no se ha recuperado y hay tramos en los que no se puede seguir y hay que buscar caminos alternativos. Curiosamente, en otros tramos, hasta 3 caminos discurren en paralelo, el del tren, ya transformado en camino, y otro a cada lado. Debe ser que lo que nos sobra es dinero para hacer caminos.

Trazado FC Santander-Mediterráneo
Maluenda, y los restos de su castillo sólo los observo desde la distancia.
Maluenda
Tras zigzagear un poco entre las huertas alcanzo los restos de la antigua estación de Maluenda-Velilla.
Estación FC Maluenda-Velilla
Como el trazado del tren no está rehabilitado y no se puede circular por el en la mayoría de este tramo voy dando tumbos entre distintos caminos siguiendo las huertas y sus acequias hasta llegar a Morata de Jiloca.

Morata de Jiloca. Iglesia de San Martín de Tours

Ahora me enfrento a 5 km de ascensión por la carretera A-2507 que se me va a atragantar. El entorno de monte bajo es bonito pero monótono, aunque me cansa más la ascensión continua con una pendiente media del 6%.

Al hacer cumbre el paisaje cambia completamente y el monte se transforma en campos de cultivo típicamente mediterráneos que parecen más bien secarrales en esta temporada del año.

Campos de Alarba
Desciendo cómoda y rápidamente por asfalto hasta Alarba, donde abandono la carretera para seguir por caminos de parcelaria hasta Acered, donde vuelvo a encontrarme con la carretera A-2508. Esta carretera va en ascenso hasta que paso por las cercanías de Atea.
Atea
En Atea comienza un rápido descenso que termina a la altura de la ermita de San Mamés en las cercanías de Murero.
Ermita de San Mamés
Prácticamente el resto de la etapa va en ascenso, ligero pero continuo. Antes de llegar al bonito pueblo de Daroca paso, a cierta distancia, por Murero y Manchones.
Manchones
Poco antes de llegar a Daroca vuelvo a entrar en el trazado del antiguo FC Santander-Mediterráneo. Llego a Daroca por un parque donde hay bastante gente al fresco refugiándose del calor del día. La entrada al pueblo no puede ser más espectacular por la puerta baja.
Daroca. Puerta baja
Antes de cruzar la puerta me tomo un refrigerio en la impresionante fuente de los 20 caños.

Daroca. Fuente de los 20 caños
Recuerdo la de veces que había pasado por Daroca en coche cuando de joven iba de vacaciones con la familia a Castellón, pero nunca había tenido oportunidad de parar y visitar el pueblo. Me doy una vuelta tranquilamente por Daroca y aprovecho para almorzar.
Daroca. Murallas

Daroca. Basílica de Santa María de los Sagrados Corporales
Daroca. Auditorio de Escolapios y Puerta alta
Tras reponer fuerzas continúo la marcha nuevamente en paralelo al trazado del FC Santander-Mediterráneo. Parece que sería más sencillo circular por la vía verde pero la ruta del Cid parece esquivarlo y va zigzagueando alrededor de él.
En cuanto nos separamos unos pocos metros del río Jiloca las verdes huertas se transforman en secarrales en los que parece no crecer gran cosa.
La siguiente parada la hago en San Martín del Río, donde apenas hago una pequeña parada para fotografiar su iglesia.
San Martín del Río. Iglesia de San Martín
Para llegar a Báguena cruzo el río Jiloca que me ha ido acompañando todo el día. Tampoco me entretengo mucho en este pueblo, foto de rigor y sigo ruta.
Báguena. Iglesia de la Asunción
También he aprovechado para aprovisionarme de agua, cosa que hago prácticamente en cada pueblo por el que paso, no tanto porque me quede sin agua sino porque la temperatura que coge más parece una infusión y con el día que hace apetece bien fresquita.
De nuevo en ruta vuelvo a cruzar el Jiloca para seguir por un entorno que no ha cambiado mucho a lo largo de todo el día.
Por Burbáguena paso cerca pero no llego a entrar.
Burbáguena. Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles
Mientras voy alternando caminos rurales con la vía verde del FC Santander-Mediterráneo me da la sensación de que la rueda delantera ha perdido algo de presión. Cuando llego a la altura de Luco de Jiloca ya no me queda otro remedio que parar a reparar el pinchazo. 
Como ya me ha pasado en otras rutas, a pesar de que llevo varias cámaras de repuesto, veo que sólo una de ellas está en buenas condiciones y la otra parece que también está pinchada. Me tocará buscar recambios en el siguiente pueblo que tenga tienda de bicis.
Para variar el paisaje recorro una bonita y fresca chopera a orillas del Jiloca que además cruza bajo el puente de la vía verde FC Santander-Mediterráneo.
Puente de FC Santander-Mediterráneo sobre el río Jiloca
Llego a Calamocha a la hora de comer y me encuentro con uno que está lavando su bici después de haber hecho alguna ruta así que le pregunto por una tienda de bici. Me indica dónde encontrar recambios por lo que decido ir a buscarla. Cuando estoy recorriendo el centro de Calamocha me doy cuenta de que por la hora que es la tienda tiene que estar cerrada así que me paro a comer algo y reponer fuerzas. 
Al entrar en el pueblo he encontrado un bonito puente antiguo. Se trata del puente romano de Calamocha que parece ser un resto del itinerario de la vía romana que iba de Cástulo en Jaén a César Augusta (Zaragoza).
Puente romano de Calamocha
Calamocha. Iglesia parroquial
Cuando llego a la tienda de bicis después de comer son solo las 3 de la tarde pero la tienda no abre hasta las 5. Me quedo un rato sopesando si esperar o continuar, y finalmente decido no estar 2 horas esperando y seguir con la esperanza de volver a encontrar otra tienda más adelante.
Al poco de abandonar Calamocha llego a El Poyo del Cid, uno de los hitos fundamentales de este camino. Se halla bajo las faldas de lo que fue un antiguo asentamiento celtíbero y romano. En el cerro de San Esteban se levantó un campamento fortificado durante la Edad Media, que algunos atribuyen al Cid. 
El Poyo del Cid. Iglesia parroquial
El Poyo del Cid. Estatua del Cid Campeador
La etapa de hoy, de momento, se puede decir que es cómoda, aunque quizás algo monótona ya que el paisaje es prácticamente el mismo si no fuera por los distintos pueblos que voy atravesando. Aunque el perfil de la etapa es en constante ascenso apenas se nota ya que no presenta grandes dificultades y voy a relativa buena velocidad.
A la salida del Poyo encuentro la Ermita de la Virgen del Moral.
El Poyo. Ermita de la Virgen del Moral
No tardo mucho en llegar a la bonita localidad de Fuentes Claras. Lo primero que me llama la atención es la pequeña Ermita de San Ramón, construida en un cruce de los caminos que llevaban a El Poyo y Calamocha.
Fuentes Claras. Ermita de San Ramón
En el centro del pueblo está una curiosa plaza que a los que ya tenemos una edad nos lleva a nuestros tiempos jóvenes. cuando para jugar a un videojuego no había que estudiar un master.
Fuentes Claras
Para ser un pueblo pequeño la Iglesia de San Pedro de Fuentes Claras es bastante espectacular.
Fuentes Claras. Iglesia de San Pedro
Apenas he salido de Fuentes Claras cuando ya he llegado a Caminreal, aunque no hago paradas más que para hacer alguna foto y reponer agua de vez en cuando.
Caminreal. Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora
Tras recorrer nuevamente apenas un par de kilómetros de caminos rurales por pequeñas parcelas que parece que difícilmente puedan ser rentables y donde queda claro que no ha llegado la concentración parcelaria. llego a Torrijo del Campo.
Torrijo del Campo. Iglesia de San Pedro
Llama la atención la ubicación de la Ermita de Santa Bárbara, en medio de la calle principal en el centro del pueblo, como si hubiera caído del cielo y hubiese quedado allí incrustada.
Torrijo del Campo. Ermita de Santa Bárbara
Voy camino de Monreal del Campo con dos cosas en la cabeza. La primera, pensando si finalizo la etapa de hoy o continúo. Teniendo en cuenta que la siguiente parada sería Molina de Aragón, a más de 40 km. A la vez me voy acordando de los Jorges, con los que coincidí en mi Camino de Santiago Francés, que tan buenos ratos pasamos, y que eran de Monreal. No tengo mucho tiempo para pensar porque de Torrijo a Monreal a penas hay 4 km de camino fácil.
Nada más entrar en Monreal me llama la atención la iglesia parroquial, sobre todo su torre, separada de la iglesia por bastante distancia y situada en el cerro donde antiguamente se encontraba el castillo.
Iglesia parroquial de Monreal del Campo
Mientras pienso si seguir o parar ya, voy en busca de alguna tienda de bicis para comprar cámara de recambio. Me llevan a un taller, que cuando al entrar veo que se dedica a reparar motosierras y desbrozadoras, entiendo que aquí no va a terminar mi búsqueda. Para mi sorpresa el hombre si me localiza la última cámara que le queda para una rueda de 29". Claro que también me la cobra como si fuera la única en cien kilómetros a la redonda.
El hecho de encontrar cámara de recambio no sólo me da tranquilidad sino ánimos para continuar la etapa de hoy, y es que todavía no son las 5 de la tarde.
El camino de Monreal a Molina de Aragón lo recuerdo como una auténtica tortura, no tanto por la dificultad sino por la monotonía y el cansancio acumulado. La ruta sigue la carretera nacional N-211 que en los primeros 25 km es prácticamente recta y en subida, a lo que hay que añadir el viento en contra. Voy a buena velocidad, como si estuviera haciendo una contrarreloj, ya que apenas presto atención a la monotonía del entorno, y además no me gusta circular por una carretera con tanto tráfico.
Enseguida me quedo sin agua ya que con la emoción de encontrar cámara de recambio me olvidé de repostar, y lo único que veo en mi camino es el pueblo de Pozuelo del Campo pero a cierta distancia.
Pozuelo del Campo
Cuando veo que la carretera hace cumbre veo lo que parece un restaurante y mis ojos hacen chiribitas, por fin un descanso y reponer fuerzas!!! Para mi desgracia el restaurante está cerrada y todos los vehículos que veía aparcados en la puerta son de mantenimiento de carreteras que están haciendo reparaciones y en ese momento recogen para ir a casa. Son ellos lo que me dan agua para llenar el bidón. Cuando todos partimos a la vez y les veo alejarse en la distancia casi me arrepiento de no haberles dicho que me acercaran hasta Molina de Aragón. Sin embargo, los últimos 20 kilómetros son mucho más llevaderos. Primero porque ya he repuesto líquidos, segundo porque el trazado es principalmente en descenso y tercero porque la monotonía de las rectas anteriores ha desaparecido.
Apenas he tardado algo menos de 2 horas y media en llegar de Monreal a Molina pero llego totalmente exhausto así que lo primero que hago es reponer fuerzas.
Una vez repuestas las fuerzas voy en busca de alojamiento, algo que no esperaba que me costase tanto como me costó, aunque al final conseguí alojamiento con posibilidad de poner la bici a buen recaudo.
Molina de Aragón

04 Sigüenza - Calatayud

Lunes 19 de Junio de 2021

4ª Etapa. Sigüenza - Calatayud
Distancia: 118 Km
Desnivel: 1.231 m
Tiempo pedaleo: 7h 17min
Hora Salida: 07.45h
Hora Llegada: 17.30h
Media: 16,1 Km/h
Mapa y perfil Etapa 4 Ruta del Cid: Sigüenza-Calatayud

Abandono la bonita localidad de Sigüenza mientras despuntan en el horizonte los primeros rayos de sol, en una mañana fresca. Circulo por la carretera GU-127 que a penas lleva tráfico y paso junto a la Finca del Obispo, que da una idea de quien ha mandado por estas tierras.
Al llegar a Alcuneza cruzo por encima de las vías del tren, aunque todavía seguirán a mi ver un buen rato, y enseguida dejo el asfalto para recorrer caminos rurales por los que me vuelvo a cruzar con algún otro corzo, como ya va siendo habitual cada día. 
Hoy ando con hastío, los kilómetros y el cansancio acumulado me hacen mella y hoy no voy con mucha alegría sino más bien con pereza. Espero que cuando pase el frío mañanero mi cuerpo entre en calor y empiece a disfrutar verdaderamente de la ruta. 
A la altura de Horna encuentro la curiosa Ermita de la Soledad en estado de total abandono y a punto de venirse abajo.
Horna. Ermita de la Soledad
Una vez más me entretengo un rato pensando en la poca importancia que le damos al extenso patrimonio que tiene este país. Todo lo que se ha hecho es vallar el reciento y colocarle unas cinchas que no creo que retengan mucho tiempo el desarme de la ermita.
Enseguida vuelvo al asfalto y comienzo a subir una cuesta antes de cruzar la frontera y entrar nuevamente en Castilla León, concretamente en la provincia de Soria. Justo en la frontera encuentro unas curiosas ruinas, como si fueran las de un antiguo castillo, aunque seguro que son algo más moderno.

Paso cerca de Torralba del Moral para poco después cruzar las vías del tren por un puente, justo en el momento en el que viene el tren. 
Por una carretera, en no muy buen estado, se sube hasta el museo arqueológico de Ambrona.
El museo está cerrado así que continúo la ascensión, aunque aquí el asfalto se termina y hay que seguir por un camino de tierra. La ruta sube hasta un pinar donde el camino prácticamente desaparece y uno se pregunta si la ruta realmente va por ahí.
Poco más tarde llegamos a uno de esos lugares mágicos y míticos de esta ruta, Medinaceli. 
Medinaceli. Ermita del Humilladero
Desde el cruce donde se encuentra la Ermita del Humilladero subo hacia Medinaceli por la antigua calzada que va a parar a la puerta árabe.
Medinaceli. Puerta árabe
Recorro rápidamente la villa buscando un lugar donde hacer una pequeña parada para desayunar.
Medinaceli. Plaza mayor
Medinaceli. Arco romano
Castillo de Medinaceli
En la bajada de Medinaceli me despisto y lo hago por la carretera en vez de por el camino que tenía previsto, pero cuando me doy cuenta ya es tarde para dar media vuelta.
Continúo por la antigua N-II, hoy prácticamente abandonada y en un estado que deja mucho que desear, aunque ya no tiene tráfico alguno. Este tramo, aunque algo aburrido, lo hago a buena velocidad, observando en las alturas por donde va ahora la N-I y esperando que yo no tenga que subir hasta allí. Llego a Somaén, situado en lo alto de un meandro del río Jalón, y con su castillo situado en lo más alto. 
Castillo de Somaén
Somaén
Abandono la carretera, aunque no la compañía del río, y tras atravesar el pueblo, toca cruzar las vías del tren a la antigua usanza por un paso sin barreras.
Llego a Arcos de Jalón donde hago una parada para almorzar tranquilamente mientras me rodea el bullicio del mercado que se está celebrando por las calles.
Castillo de Arcos de Jalón
Por cómodos caminos de parcelaria entre cultivos de cereal llego al pueblo de Aguilar de Montuenga con sus casa de barro. Aunque el perfil es descendente la realidad del recorrido es que no es fácil ya que se trata de un continuo rompepiernas.
Aguilar de Montuenga
Y poco más adelante me encuentro con Montuenga de Soria, presidido por los restos de su castillo que parece estar deshaciéndose por momentos como los castillos de arena que hacemos en la playa.
Montuenga de Soria
Atravesando grandes extensiones que parecen ausentes hasta de vida me acerco hasta la vera del río Jalón, donde encuentro el Monasterio de Santa María de Huerta.
Monasterio de Santa María de Huerta
El calor aprieta con fuerza y el paisaje parece más lunar o desértico, lo que hace que avance con penuria y poco animado por el entorno. En este tramo dejo atrás la provincia de Soria para entrar en la de Zaragoza. La monotonía solo se rompe por la llegada de los pueblos que salpican la ruta, en este caso Monreal de Ariza, su iglesia fortificada de la Asunción y su castillo en lo más alto.
Monreal de Ariza
A la altura del puente medieval de Ariza sufro un pinchazo, y tengo suerte porque puedo cambiar la cámara bajo un árbol, cosa que hubiera sido imposible de haber sucedido poco más adelante.
Sin pena ni gloria, bueno, con más pena que gloria, tras recorrer campos que no tienen pinta de ser muy productivos, alcanzo Cetina.
Cetina, Castillo-Palacio
Con la compañía de las vías del tren alcanzo Alhama de Aragón y su lago de aguas termales, único en España.
Alhama de Aragón. Lago termal
Alhama de Aragón
Continúo por un camino paralelo a la vías del tren hasta que las cruzo en busca de la carretera N-II que seguiré hasta Bubierca.
Bubierca
Si algo se me quedó grabado de esta etapa fue el tramo entre Bubierca y Ateca. Lo primero porque siguiendo el camino llegué a un punto en el que la maleza se había engullido el sendero y me fue muy complicado, no solo seguirlo, sino en algún momento localizarlo.
Y poco antes de llegar a Ateca descubro que el camino que marca mi gps no tiene salida y me quedo sin saber por donde ir entre la autopista y las vías del AVE. Supongo que las obras del AVE habrán cortado el camino original y finalmente logro salir del embrollo por el pueblo de Castejón de las Armas.
Castejón de las Armas
De aquí ya alcanzo Ateca sin problemas siguiendo la carretera A-1501.
Ateca
En Ateca hago una parada para reponer fuerzas antes de continuar el camino hacia Calatayud.
Cuando salí la mañana era tranquila pero en estos momentos el termómetro ha superado los 40º C, así que teniendo en cuenta que el paisaje es medio desértico, es lo más parecido al infierno.
Esta última parte se hace por carretera por lo que no tiene mucha historia ni dificultad.
Al final he hecho casi 120 kg en el día de hoy pero la velocidad media ha sido superior a los 16 km/h cuando normalmente, en las rutas con alforjas, ya me suele costar hacer 13 de media, lo cual da idea de que el recorrido ha sido relativamente fácil.
Calatayud. Puerta de Terrer

Calatayud. Plaza de España
Calatayud. Colegiata Santo Sepulcro
Calatayud