Parque Natural de Izki
Distancia: 48 KmVelocidad media: 13,3 Km/hDesnivel acumulado: 1.594 mTiempo sobre la bici: 3h 36 m
Llevaba bastante tiempo con ganas de acercarme al Parque Natural de Izki y hacer esta ruta. Además, teniéndolo tan cerca de casa era un deber pendiente. Y también había oído maravillas del lugar.
Sin embargo, si tengo que resumir la ruta en pocas palabras diré que no la he disfrutado y que más bien lo que he sentido ha sido una sensación de enorme agobio lo que me ha hecho sentirme muy decepcionado. Y esta decepción no es por el recorrido o el entorno en sí, aunque si es verdad que me esperaba más, sino con la cantidad de mosquitos que había. Había tenido una sensación similar en Australia en pleno desierto en verano, donde te rodea un enjambre de mosquitos que parece que te van a devorar. En Izki, cada vez que el recorrido se ponía cuesta arriba y bajaba el ritmo, me rodeaba tal cantidad de mosquitos que se me metían en los ojos, las orejas, la nariz y la boca. Tan agobiante que en varios momentos he estado tentado de darme la vuelta e irme directo al coche. Espero que sea que he escogido mal día para venir, porque si esto es normal en verano mi recomendación es no acercarse.
Y después de haber despotricado con los mosquitos voy a ver si comento la ruta en si tratando de ser lo más positivo posible.
Arranco de Antoñana, junto a la antigua estación, hoy convertida en centro de información del Tren Vasco-Navarro, donde además hay esta en exposición un antiguo tren.  |
| Antoñana. Centro Información Tren Vasco-Navarro |
La mañana está fresquita, a pesar de ser 15 de Agosto, y de hecho está lloviendo cuando echo a andar. Es solo chirimiri, pero me acompañará durante la primera hora de la ruta, haciéndome tener una sensación de sudor frío que me hace ir bastante incómodo. La ruta empieza durilla, con una fuerte subida de 2 kilómetros, aunque se trata de pista ancha y con buen firme. |
| Entrada en el Parque Natural de Izki |
El camino se vuelve más bonito y cómodo cuando se entra en el cañon del Izki que me lleva hasta Corres.
No llego a alcanzar Korres sino que me voy por un bonito sendero junto al río. El chirimiri que cae no me llega a mojar porque voy protegido por el follaje de los árboles, aunque si oigo caer gotones de lluvia al suelo. Sin embargo, si que voy empapado por el sudor que me ha sacado la exigente primera rampa.Tras un breve recorrido por un cómo camino de parcelaria entro en otro sendero rodeado de arboles. En esta zona hay que tener precaución porque en el camino se encuentran unos cuantos bancos de arena que como te despistes pueden hacer que te caigas al suelo.
Me desvío un poco del camino, por un sendero con mucho acebo para visitar un bonito roble centenario.  |
| Roble centenario |
A partir de este momento comienza el infierno, no por el recorrido, sino por los mosquitos. Incluso me cruzo con un señor haciendo fotos, a la altura del Embalse de las Rozas, que lleva una malla para los mosquitos en la cabeza, lo que me hace pensar que el problema no es sólo del día de hoy. |
| Embalse de las Rozas |
Hay un bonito tramo de robledal cubierto de helechos antes de llegar a Urtún y al campo de golf. Bordeando el campo de golf llego al Embalse del Espinal. |
| Embalse del Espinal |
Tras un tramo rompepiernas, donde apenas presto atención al entorno, ya que voy más pendiente de quitarme los mosquitos de encima cuando el camino se pone cuesta arriba, y tratando de acelerar cuando todo lo que puedo para intentar dejarlos atrás, acabo llegando al bonito pueblo de Marquínez. Parece mentira que lo que me esté haciendo darme una paliza considerable, yendo a más ritmo del que debería, sean los mosquitos. Así llego a Marquínez, empapado en sudor y cuando veo el bar abierto me paro a descansar y recuperar fuerzas durante un largo rato. 
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| Marquínez |
Salgo de Marquínez por la carretera A-4150 en dirección a Arluzea y enseguida nos encontramos con una serie de cuevas artificiales que toman en conjunto el nombre de Larrea. Cerca de la ermita de San Juan está la cueva Peña del Castillo, en la que hay restos de una fortaleza en el alto. |
| Peña del Castillo |
Al llegar a Arluzea comienza la subida más larga del día, la subida a San Justi. |
| Arluzea |
El ascenso a San Justi es largo pero no excesivamente duro ya que el camino es muy cómodo. Durante el ascenso encuentro rebaños de vacas con unos imponentes cuernos pero totalmente pacíficas. Pero lo que es mejor, desde que salgo de Marquínez hasta que desciendo de San Justi, los mosquitos desaparecen de mi vista. Cosa que si no hubiera sido así, no creo que hubiera podido hacer la subida completa.Una vez hecho cima el camino trascurre por el borde del precipicio, aunque sin ningún peligro. Es uno de los tramos más bonitos por las vistas que tiene.Antes de llegar a la cumbre de San Cristóbal el camino gira a la izquierda, deja el borde del precipicio y comienza una bajada muy variopinta. Durante el descenso se suceden zonas de hayas, robles y, en la parte más baja, zonas más arbustibas dominadas por bojes. Al llegar a Apellaniz hago una breve parada para recoger agua y continúo, ya pensando en que el final está cada vez más cerca. Sin embargo, todavía me queda un terreno muy rompepiernas hasta que llego nuevamente a Corres, donde vuelvo a parar a avituallarme de agua ya que la que recogí fresquita en Apellaniz no he tardado en bebérmela casi por completo.  |
| oCrres |
La fuente que encuentro está justo al lado del Centro de Información del Parque Natural de Izki en Corres. Y lo que me llama la atención es que, así como en Apellaniz el agua salía muy fresquita, aquí parece que el grifo es de agua caliente.  |
| Cementerio de Corres |
La última subida de 1,5 km que me encuentro al salir de Corres, junto a su cementerio, se me atraganta y se me hace la más dura de la jornada. Seguramente porque ya llevo mucho tiempo pensando en terminar aburrido de tanto mosquito.
No obstante, todavía encontraremos algún tramo de gran belleza.