180 Km Barakalo-Vitoria-Estella

Aprovechando que la familia se va a Barakalo a pasar una semana, sin pensarlo mucho, y casi sin organizarlo decido acompañarles y volver en bici. Luego me arrepentiré de no haberlo organizado mejor... 
La idea era también pasar por el embalse del Uribarri-Ganboa que me parece un paraje muy bonito, hacer noche en Vitora y llegar a Estella por la Vía verde del ferrocarril Vasco-Navarro.
Mapa y Perfil de la ruta

Mientras desayunábamos en Estella nos llama Aitziber y nos comenta que está diluviando en Bilbao. Dudo si ir o no ir pero consulto la previsión del tiempo y aunque dan algo de lluvia parece que no durará mucho así que finalmente me animo. Eso sí, por si acaso cargo más ropa en las alforjas, sobre todo ropa de invierno, y menos mal que lo hice... Por el camino llueve constantemente pero con poca intensidad y un poco antes de llegar a Bilbao ya deja de llover.
La ruta empieza muy bien ya que apenas piso carretera con tráfico. Nada más salir de Barakaldo cojo una antigua carreterilla sin tráfico, paralela a las vías del tren, camino de Alonsotegui. El camino está plagado de antiguas empresas que en su día dieron esplendor a la ría del Nervión. Solemos ver este tipo de paisajes como feos cementerios industriales, pero no dejan de ser historia misma, sobre todo para comprender lo cambiante de los tiempos y como empresas tan grandes, que una vez fueron referentes y dieron trabajo a tanta gente, pudieron llegar a desaparecer en relativamente poco tiempo.
Río Cadagua entre Barakalo y Alonsotogui
Sin mucho esfuerzo llego a Alonsotegui cruzando el río, luego paso bajo la autovía y me dirijo hacia lo que yo pensaba que era la mayor dificultad de la ruta, el Pagasarri. Con el poco tiempo que había tenido para preparar la ruta sólo había podido estudiar la subida al Pagasarri, y después de ver lo dura que era y que incluso hablaban de tener que bajarse de la bici, daba por sentado que sería la parte mas complicada de la etapa... que infeliz!!!!
Subida al Pagasarri. En la foto no parece tan duro...
La subida tiene 7 Km con una pendiente media del 10%, y aunque presenta rampas con más del 20% se puede subir sin problemas sin bajarse de la bici. He dicho sin problemas, no sin esfuerzo, ya que se hace dura, muy dura, sobre todo teniendo en cuenta que se va complicando conforme avanzamos. Al comienzo el camino está asfaltado, luego hormigonado y cuando se llega al Agroturismo se termina el buen firme y todo es camino en más o menos buen estado. Al llegar arriba las vistas compensan todo el esfuerzo realizado, y es que se divisa hasta el gran puerto de Bilbao. Sin embargo, durante toda la subida uno no tiene la sensación de estar tan cerca de un urbe tan grande como es Bilbao, más bien todo lo contrario, parece que estemos muy lejos de toda civilización.
Desde el alto del Pagasarri
Como todo lo que sube tiende a bajar ahora tocaría la parte divertida si no hubiera sido por la cantidad de agua caída previamente. Y es que si yo pensaba que estando en verano el agua caída acabaría por evaporarse más pronto que tarde no fue así sino que conforme iba avanzando me iba encontrado cada vez el terreno más mojado. Así que con un poco de miedo y mucha prudencia descendí hasta llegar a unos bonitos caseríos en Zollo-Elexalde. Aquí me encuentro con una carretera, pero no la sigo durante mucho tiempo, y por un camino bajo hasta Miraballes.
Bajada del Pagasarri
Se sale de Miraballes por la carretera BI-3524 pasando varios pueblos o más bien dicho barrios, pertenecientes al municipio de Zeberio, y la bonita Ermita de Santa Cruz hasta llegar a Ermitabarri-Ibarra donde aprovecho para aprovisionarme de agua. La carretera es en ligero ascenso pero estos kilómetros por asfalto se hacen rápidamente.
Ermita de Santa Kruz
Nada más pasar la Ermita de San Antonio de Padua, a cuyos pies está la fuente donde repongo líquido, se abandona la carretera, y aunque todavía no lo sabía, comienza el calvario de la subida al Gorbea. Al principio es ascenso es asfaltado, tiene poca pendiente y se hace cómodamente por un entorno muy prometedor.
Ermita de San Antonio de Padua
A los 3 Kilómetros se abandona el asfalto y el camino empieza a complicarse hasta que llega un punto en el que se hace imposible. Normalmente, cuando me encuentro con un tramo imposible en una ruta lo modifico y vuelo a hacer la ruta, pero en este caso dado que no tengo oportunidad de buscar alternativas lo único que digo a quien me quiera seguir los pasos es que no lo haga por aquí.

Parque Natural del Gorbea. 
La puntilla llega cuando el camino se termina al llegar a una finca privada y me encuentro con una verja que me impide continuar. Miro a todos los lados y no encuentro otro camino además de por el que vengo. Tras consultar al GPS logro encontrar una senda que parte a mano derecha del vallado. Me cuesta creer que ese sea el camino que tengo que seguir pero no hay alternativa. Ni siquiera se trata de una senda, es más bien un paso de jabalies y puede que de algún que otro caballo por las huellas, pero nada parecido a una senda (lástima no haber hecho una foto). Pero no sólo eso, el camino es en subida y un barrizal en el que metes el pie hasta el tobillo, sin posibilidad de no hacerlo. Por supuesto tengo que cargar con la bici ya que es imposible ni haciendo trial. Tras avanzar media docena de metros, que me llevan como 10 minutos, la senda parece desaparecer, pero sigo sin tener otra alternativa así que continúo por donde me lleva mi intuición. Es un infierno, casi pierdo las zapatillas en cada paso que voy dando al hundir el pie en el barro. Por lo menos no siento frío con el agua, más bien pareciese que fuera agua caliente. Por si no fuera suficiente las matas prácticamente han cerrado el camino así que también me voy arañando a cada paso. Un machete me hubiera venido bien ya que más bien parecía que estuviera abriendo una senda en pleno Amazonas. Después de más o menos media hora, de haber avanzado unos 500 m, y de haberme dado una paliza considerable, además de llevar barro hasta en las orejas, se me abre el cielo al encontrar un camino en perfectas condiciones.
Parque Natural del Gorbea
Pero la alegría dura poco en casa del pobre. Pronto descubro que mis penalidades no han hecho más que comenzar. Resulta que el camino tiene unas pendientes imposibles y durante unos 2 kilómetros no tengo otro remedio que andar con la bici arrastras. Parece mentira pero cuando toca llevar la bici  a cuestas el esfuerzo se multiplica y me lleva más de media hora en superar este tramo. Tras más de dos horas de subida alcanzo la cima, o eso creo cuando llego a un parking. Se me ha hecho tarde para comer, me he quedado sin agua y llevo una pájara considerable así que llevo ya rato soñando con la bajada, llegar a la civilización, encontrar una fuente y comer. Para mi desgracia todavía me quedan unos pocos metros para alcanzar la cumbre y 4 kilómetros rompepiernas antes de encontrar propiamente la bajada.
Parque Natural del Gorbea
El descenso es rápido y cómodo pero poco después de pasar el primer caserío hago el desagradable descubrimiento de desviarme del cómo descenso y tomar un camino en fuerte ascenso nuevamente, sin haber llegado a la civilización, sin haber podido encontrar agua y mucho menos algo que comer. Durante los próximos 4 kilómetros voy a encontrarme con unas pendientes imposibles que me van a hacer llegar a la desesperación. Para colmo, cuando ya llevo tiempo sin agua, empieza a llover levemente. Pero además, pierdo un tornillo de las calas de las zapatillas y cuando intento echar pie a tierra no logro sacar el pie de la cala y me voy al suelo, por suerte, sin consecuencias. Ante la imposibilidad de encontrar una fuente recojo agua en lo que parece un manantial natural. Estoy ya desesperado por beber agua y supongo que lo peor que me podría pasar sería un dolor de tripas...
Parque Natural del Gorbea
Después de otra hora larga de penurias por fin llego al descenso esperado. El rápido descenso me lleva a atravesar la carretera N-240 a la altura del Restaurante y Estación de Servicio Barazar. Por fin civilización y la posibilidad de tomar algo!!!!
Pero claro, con la racha de buena suerte que llevo no podía ser de otra manera, tanto la Estación de Servicio como el Restaurante parecen llevar mucho tiempo cerrados. Pues no queda otro remedio que continuar e intentar llegar a Otxandio a unos 7 km. El inconveniente es que nada más cruzar la carretera me encuentro nuevamente con una fuerte subida de kilómetro y medio que va a robar las últimas pocas fuerzas que me quedaban. No obstante, después de alcanzar la cumbre el resto del camino hasta Otxandio además de bonito es fácil.
Así, cuando llego a Otxandio entro de cabeza en la tienda, compro una botella de litro y medio de aquarius, pan y algo para meter dentro y me pongo a comer y beber como un poseso bajo los portales del ayuntamiento. Cuando ya calmo un poco la sed y el hambre y tomo conciencia del entorno veo que son más de las 6 de la tarde y que hace 7 horas que salí de Barakalo por lo que me planteo hacer noche aquí. Sin embargo, enseguida tomo consciencia de que el pueblo está en fiestas cuando oigo las pruebas de sonido del escenario que hay en la plaza por lo que decido continuar la ruta, en cuando consiga descansar un buen rato y recuperar algo de fuerzas. Aprovecho también para cambiarme de ropa ya que la llevo completamente empapada tanto por el agua como por el sudor.
Otxandio
Tras un largo respiro no queda otra que seguir el camino para evitar llegar a Vitoria de noche. Cuando paso por delante del escenario veo que el grupo que va a tocar es Kaotiko por lo que estoy a punto de dar media vuelta. Si a la que salgo de Otxandio encuentro donde dormir me quedo!!!! Pero no lo encontré así que tuve que continuar.
Camino entre hayas tras Otxandio
El camino que sigue es muy espectacular por un hayedo muy bonito que nos lleva hasta el Embalse de Albina que recorro junto a la orilla.

Más adelante se pasa por Villareal por unos caminos asfaltados señalizados como carril bici. Tras cruzar la carretera A-3006 y la A-627 nos encontraremos con la Vía verde del Ferrocarril a la altura de la Estación de Villareal. Como quiero recorrer las orillas del Embalse de Uribarri-Ganboa al llegar a la vía verde no cojo la dirección hacia Vitoria sino hacia Landa.
Estación de Villareal
Vía verde del Ferrocarril
Ahora se puede ir realmente rápido y los kilómetros vuelan, y más me vale porque la tarde se va echando encima.
Estación de Landa
Enseguida llego a Landa donde tomo el rápido camino que va paralelo al embalse hasta la presa. En realidad el camino da la vuelta al embalse en una ruta de aproximadamente 45 Km que espero poder hacer completa algún día. Desde la presa desciendo en busca de un camino asfaltado que pasando por Amarita acaba conectando con la Vía Verde del antiguo ferrocarril que con poco esfuerzo y de manera veloz me lleva hasta el centro de Vitoria donde haré noche.
Embalse de Uribarri-Ganboa
El primer día han sido 105 Km, más de 3.000 m de desnivel positivo y más de 9 horas de andar con la bici. Y digo andar con la bici porque aunque la mayor parte del tiempo he estado sobre la bici, he pasado más tiempo del que me hubiera gustado arrastrándola.
El segundo día de la ruta en realidad la he hecho ya un par de veces, aunque no desde el centro de Vitoria, y de hecho ya tengo la ruta registrada, aunque esta vez, creo que al hacerla más tranquilamente puede que haya sido la vez que más la he disfrutado. El día amanece gris aunque no madrugo ya que ayer fueron 9 horas de dura ruta, así que son las 10.30 cuando me pongo en ruta.
Enseguida localizo el camino de salida que pronto se convierte en un cómodo carril bici que me saca de Vitoria sin dificultad. Compruebo con alegría que han conectado el centro de Vitoria con la vía verde, ya que antes no empezaba hasta que que se salía completamente de la ciudad, a la altura de Otazu.
La vía verde del ferrocarril Vasco-Navarro se puede seguir sin ninguna dificultad ya que está muy bien indicada, especialmente en la parte Alavesa, donde además hay infinidad de paneles informativos. Además del entorno por el que se rueda, lo más impresionante de este recorrido son las diferentes construcciones ferroviarias que nos vamos a ir encontrando.
La primera estación estación que nos encontramos es la de Aberasturi completamente restaurada como la mayoría de ellas. Aunque las hay que también han desaparecido por completo como la gran estación de Santa Cruz de Campezo. Es curioso el posterior uso que se les ha dado a las distintas estaciones. La mayoría han pasado a ser residencias particulares, pero también hay varias que actualmente son el ayuntamiento local y por último la de Estella, creo que la más bella de todas, que sigue teniendo funciones de estación aunque en este caso de Autobuses.
Estación de Aberasturi
La primera parte del día nos va a llevar hasta las puertas del antiguo túnel de Laminoria. Este túnel que tenía más de 2 kilómetros de longitud está derruido en algunas partes y por lo tanto cerrado al paso. La alternativa, bien señalizada, es subir el puerto de Gereñu con rampas considerables.
Pequeño túnel en la Vía verde del Ferrocarril Vasco-Navarro
Pero antes de llegar al puerto en cuestión, vamos a ir disfrutando de un plácido paseo por la vía verde, admirando el entorno y sobrepasando varias pequeñas poblaciones con sus bonitas estaciones restauradas.
Bonito recorrido de la Vía Verde
Poco después de pasar por delante de la bonita y abandonada subcentral de Rogalde nos encontramos con el desvío de la Vía Verde, a la altura de un embalse, que abandona el verdadero camino que lleva al Túnel de Laminoria, para internarnos en el bosque de hayas por un puerto que nos va a dar el sofocón del día.
Subcentral de Rogalde
La primera vez que hice el camino ya me acerqué hasta la boca del túnel pero no se me ocurrió hacer ninguna foto, ni tenía recuerdos de como era, así que decido alargar un poco el recorrido y asomarme hasta el túnel. La verdad es que la etapa de hoy, en comparación con la descomunal paliza de ayer, es un placentero paseo, así que hacer algún kilómetro de más no va a ser algo insufrible sino todo lo contrario. Unos 500 m después de tomar el desvío llegamos a una cancela cerrada con candado que impide el paso, por lo menos en bici, ya que si se puede pasar a pié por un lateral. Pocos metros después, me encuentro delante del impresionante túnel, que a día de hoy más parece un manantial por la cantidad de agua que sale del interior.
Túnel de Laminoria
La boca del túnel se debió tapar en su día con un muro con puerta, entiendo que para impedir el paso, aunque la puerta ya ha desaparecido y se puede entrar en él. Un vallado delante del muro debía impedir el paso también pero igualmente lo han tirado abajo. Extrañamente una tubería de grandes dimensiones descansa en la entrada al túnel. Cuando llegue, unos cuantos kilómetros más adelante, a Antoñana, al curioso Centro de Interpretación de la Vía Verde, y tras entablar conversación con el amable señor que se encuentra a su cargo, encontraré la explicación a la presencia de la tubería. Resulta que en los años 90, durante un verano extremadamente seco, y cuando los embalses que abastecen de agua no sólo a Vitoria, sino también a Vizcaia, se encontraban prácticamente secos, se emprendió la impresionante misión de llevar el agua por el túnel de Laminoria hasta Uríbarri, por donde pasé ayer. Por lo que también me comentó el señor, el proyecto se empezó pero no se llevó a cabo.
Estación de Laminoria
Vuelvo sobre mis pasos, pasando por delante de la derruida y engullida por la vegetación, estación de Laminoria, hasta el cruce donde, ahora sí, me decido a subir el puerto de Gereñu. Conozco la subida y se que es muy traicionera. No es muy larga pero si muy dura, y va empeorando conforme nos acercamos a la cima. Además, el entorno es espectacular y si uno se emociona y empieza la subida con un exceso de revoluciones terminará por arrepentirse rápidamente. Al llegar a la cumbre nos vamos a encontrar con unos escalones labrados en la piedra que nos van a hacer desmontar de la bici para poder superarlos, a la vez que nos servirán para tomar un respiro y tomar un poco de aire después de esfuerzo de la subida. Pero lo más duro es que cuando uno cree haber llegado a la cumbre y comienza lo que parece el descenso, todavía quedan por subir tres fuertes toboganes que de no haber guardado fuerzas te dejarían exhausto.
Comienzo del puerto de Gereñu
No obstante, el recorrido por el puerto de Gereñu tiene un entorno espectacular, teniendo unas hermosas vistas de ambas vertientes de la montaña, por lo que a pesar del esfuerzo se disfruta enormemente.
Escalones tallados en la cima del puerto de Gereñu
Tras superar los tres traicioneros toboganes por fin se llega el deseado descenso. Es una cómoda bajada por un buen camino hasta que se conecta con la carretera A-4144 por la que terminamos conectando nuevamente con el antiguo recorrido del ferrocarril a la altura de la entrada a la cantera y la Ermita de Santo Toribio.
Los toboganes de Gereñu
Al enlazar con la Vía Verde uno no puede dejar de echar la vista atrás y contemplar el camino sin recuperar que se interna en al cantera en busca de la salida del túnel de Laminoria. El encargado del Centro de Interpretación de Antoñana me comentaría después que el presupuesto para recuperar el túnel es de 700.000 Euros y que tenía esperanzas de que a no mucho tardar la Vía Verde estuviera recuperada totalmente. El día que eso llegue seré de los primeros en hacer el recorrido completo nuevamente.
Camino sin recuperar hacia la salida del túnel de Laminoria
Una vez de nuevo sobre la Vía Verde el rodaje vuelve a ser rápido y sencillo. La primera parada se hace en Maeztu y su estación convertida en sede del Ayuntamiento. Aunque previamente habremos pasado por la bonita estación de piedra de La Traviesa, recuperada como vivienda particular hoy en día, y un pequeño túnel posterior.
Estación de La Traviesa
Estación de Maeztu
A la salida de Maeztu se pasa por las piscinas y después de cruzar la carretera A-132 por una pasarela peatonal, entramos en uno de los tramos más bonitos a mi entender. Vamos a rodar junto a río Igoroin y pasaremos por Atauri, aunque quizás ni nos percatemos. El antiguo puente que cruzaba el río y entraba en Atauri está parcialmente derruido, imagino que al ampliar la carretera. Por ello hemos tenido que cruzar la carretera después de pasar las piscinas de Maeztu y tomar un camino alternativo al original del tren. El encuentro nuevamente con la vía original se hace al final del puente y justo antes de entrar en el túnel que discurre bajo Atauri, y por eso quizás ni nos demos cuenta que hemos cruzado el pueblo.
Puente y Túnel de Atauri
Tras pasar Atauri nos encontramos con las abandonadas minas de asfalto natural. De aquella actividad quedan un conjunto de edificaciones fantasmales, con puertas y ventanas tapiadas. También se conservan las cintas transportadoras que salen de las galerías y hasta una buena partida de asfalto, que quedó en el muelle de carga sin ser enviada. Es una imagen fantasmagórica, pero al igual que ocurría a la salida de Barakaldo, no dejan de transmitir la historia del lugar e indicarnos la importancia que un día tuvieron para la economía local.
Mina de asfalto abandonada de Atauri
Seguimos pedaleando tranquilamente y llegamos a Antoñana, donde nos llevaremos varias sorpresas. La primera es la belleza de lo que un día fue un pueblo amurallado. Y la segunda es lo relativo al antiguo trazado del tren, con su estación restaurada y con el Centro de Interpretación de la Vía Verde que no hace muchos años colocaron en forma de uno de los antiguos trenes que un día hicieron el mismo recorrido que ahora estamos haciendo y disfrutando sobre la bici.
Antoñana. Con el tren que es el Centro de Interpretación
Interior del tren
La estación de Antoñana y parte del antiguo recorrido han pasado a manos particulares así que la salida se hace durante unos 200 m por la carretera A-3136 hasta que, tras sobrepasar la vía por uno de los antiguos puentes, enlazamos con el recorrido nuevamente.
La Vía Verde discurre junto al río Ega por unos parajes muy bonitos donde andar es bici es un auténtico placer. Así llegamos a las piscinas fluviales de Fresnedo antes de llegar a Santa Cruz de Campezo, a orillas del río Ega. Cuenta con un área de esparcimiento dividido en dos zonas situadas a ambos lados del río y conectadas mediante un puente de madera, equipado con mesas, asadores, fuentes, una cancha de baloncesto y juegos infantiles, que permiten disfrutar de una jornada de lo más agradable en contacto con la naturaleza. Durante los meses de verano, se instala un bar donde se sirven comidas.
Estación de Zúñiga
Es una pena que el día no esté para darse un chapuzón pero si no, hubiera sido el lugar perfecto para hacer un alto en el camino, comer e incluso darse un relajante baño.
El camino continúa pasando por las inmediaciones de Santa Cruz de Campezo aunque ni se toca la villa. Los vestigios del paso del tren por Santa Cruz prácticamente han desaparecido al haber construido una urbanización donde en su día estuvo ubicada la estación.
Así cambiamos de Comunidad y llegamos a Navarra. La primera población que se pisa es Zúñiga, aunque también se queda lejos del recorrido. Su estación tiene los días contados ya que se encuentra derruida y está siendo devorada por la vegetación. En Zúñiga hago una larga parada para reponer fuerzas en el restaurante que se encuentra cerca de la carretera y la Vía Verde.
Tras el descanso, nos vamos a deleitar al recorrer lo que para mi es el tramo más impresionante. Entramos en una especie de garganta que nos va a llevar al elevado puente de Arquijas de 30 m de altura, el mayor de todo el recorrido que hacía este tren. Las vistas desde el puente bien merecen una parada aunque no haga mucho que nos hemos puesto en marcha.
Puente de Arquijas
Tras el puente, y después de pasar por el abandonado apeadero, entramos en el inquietante túnel de Arquijas de casi kilómetro y medio de longitud. Aunque los organismos oficiales ponen interés en dotar de luz al túnel, los cacos se empeñan en desmontar la instalación eléctrica, así que por si este, u otro de los túneles, no tienen iluminación, es recomendable llevar una linterna en esta ruta. Esta vez tuve suerte y si estaba iluminado, y menos mal porque luego me di cuenta que mi linterna tenía las pilas descargadas. De todas formas hoy en día los móviles tienen también función de linterna y así evitamos tener que desmontar, fijar la vista en el pequeño punto de luz al final del túnel y andar con mucho tiento y un poco de respeto durante un buen rato por el oscuro y silencioso interior, como tuve que hacer en una ocasión.
Apeadero de Arquijas
Túnel de Arquijas
Tras el túnel llegamos a Acedo, cuya estación se restauró como casa particular al igual que algunos terrenos de la propia vía, y por lo tanto la ruta tiene que dar un pequeño rodeo desviándose del camino original.
Construcciones ferroviarias de Acedo
Rodando plácidamente llegamos a Ancín, en donde junto a su estación estaba ubicada la tercera central eléctrica del tramo. Del conjunto de edificios que componían esta instalaciones se conservan todos ellos, la estación como casa consistorial y la central como edificio de servicios de las piscinas municipales.
Estación de Ancín
Continuando velozmente por los campos de Valdega llegamos a Murieta, cuya estación también se ha convertido en ayuntamiento.
Estación de Murieta
Tras pasar Murieta el recorrido original del tren se ha perdido durante unos cuantos kilómetros hasta llegar a Zubielqui. En este tramo la carretera NA-132A se ha llevado el viejo camino del tren, aunque en algunas zonas iba paralelo a la misma y todavía pueden observarse algunos vestigios si se observa el terreno con detenimiento. Hay varias alternativas para hacer este tramo, yo he elegido la más cercana al original, circulando un tramo por la misma carretera para en las inmediaciones de Igúzkiza, cruzar el río Ega por la carretera NA-132B y coger un camino de parcelaria que discurre paralelo al río hasta llegar a Arbeiza. En este trayecto nos vamos a topar con el curioso pozo de Arbeiza que aunque por su forma circular puede parecer artificial se originó por el hundimiento natural del terreno.
Pozo de Arbeiza
En Arbeiza volvemos a cruzar el río y nos encontramos nuevamente la Vía Verde junto a la antigua estación de Zubielqui.
Estación de Zubielqui
En Zubielqui se haya la última estación antes de la de Estella y seguida a ella el puente y el túnel del mismo nombre. La vía cruza el paso superior de Valdelobos para cruzar por última vez el Ega por el puente de Los Llanos y entrar ya a la estación de Estella.
Puente y Túnel de Zubielqui
La estación de Estella es un magnífico edificio de neorománico que evoca el palacio de los Reyes de Navarra. El ingeniero Alejandro Mendizábal quiso plasmar en el diseño de la estación de Estella un homenaje al entonces presidente del gobierno el general Miguel Primo de Rivera que ostentaba el título de marqués de Estella. El complejo ferroviario se completaba con muelles de carga y cocheras. El edificio de la estación, único en pie de todos ellos, se ha reutilizado como estación de autobuses y para dependencias municipales. Esta estación, junto con la de Maeztu, conserva la marquesina metálica original.
Estación de Estella. Punto final de la ruta.











48 Km Estella - Alrededores Lorca (San Cristobal)

Bonita ruta la que he realizado para acabar la preparación para hacer el Camino de Santiago del Norte. Se trata de una ruta que discurre por los alrededores de Lorca, aunque parte de Estella, subiendo hasta la Ermita de San Cristobal. Han salido 48 Km y 1.300 m de desnivel en 3 horas y media, con lo que la ruta ha sido dura, aunque sin dificultades técnicas.
Descanso antes de alcanzar la larga subida a la Ermita de San Cristobal
El camino se transforma en senda antes de la Ermita
Ermita de San Cristobal
La salida de Estella se hace por el Camino de Santiago, aunque en sentido contrario, con dirección a Lorca, pasando por Villatuerta. Cuando nos disponemos a llegar a Lorca, abandonamos el Camino, y giramos a nuestra derecha por un camino en subida. Pasamos por la parte superior de las Bodegas Tandem, que hemos rodeado ya que por el Camino de Santiago hemos pasado previamente por la parte de entrada. Esta primera subida tiene prácticamente un kilómetro y sirve de mentalización para la que nos viene a continuación. Y es que tras un breve descanso en bajada, afrontamos la subida hasta la Ermita de San Cristobal. Esta subida se acerca a los 3 km de continuo ascenso aunque con pendientes muy variadas. Se hace dura la subida. Además, cuando uno ya piensa que ha alcanzado la cima al llegar a la primera de las cancela, todavía nos vamos a encontrar alguna dura rampa antes de llegar a la Ermita. Tenemos que sobrepasar varias cancelas, pero una de ellas está totalmente cerrada, no se con que fin, y nos obliga a pasar con la bici a pulso en el paso peatonal.
Después de llegar a la Ermita nos encontramos con un largo descenso hasta alcanzar nuevamente el Camino de Santiago tras pasar junto a la desaparecida estación de servicio de "La Llanada". 
Seguimos por el Camino de Santiago durante un kilómetro aproximadamente, ahora si en la dirección del Camino, y cuando éste gira a la izquierda para sobrepasar el río salado por un antiguo puente, nosotros continuamos unos metros por la carretera, en dirección al Monasterio de Alloz, y enseguida cogemos un camino a la derecha en fuerte subida. 
Afrontamos ahora la segunda ascensión importante del día. El primer tramo es duro pero luego se suaviza y se sube tranquilamente sin dificultad. Cuando llegamos a la carretera NA-7123 que sube a Irurre, tomamos el camino a nuestra izquierda que se introduce en un pinar. El comienzo es duro porque a la pendiente hay que sumarle que han estado sacando madera y el piso está complicado. 
Pantano de Alloz al fondo
Este tramo de la ruta es muy bonito ya que discurre entre el bosque, cosa que después de haber estado recorriendo los secos campos de cereales se agradece el frescor que desprende. Se llega incluso a ver el pantano de Alloz en la cercanía. Después de cruzar, ahora si, la carretera NA-7123 continuamos el descenso hasta alcanzar el contraembalse inferior. Al final la bajada se complica ligeramente por la cantidad de cantos rodados de gran tamaño que nos encontramos en el camino. 
Contraembalse
Iglesia de Egiarte
Encontramos nuevamente el asfalto al alcanzar el Monasterio de Irache y tomar la carretera NA-7171 en ligero descenso y buscando nuevamente el Camino de Santiago donde lo habíamos dejado. Así, una vez en el Camino, cruzamos el río Salado y emprendemos la subida hacia Lorca. Sin llegar al pueblo abandonamos el Camino por nuestra izquierda para dar un bonito rodeo y terminar llegando a Lorca. Al entrar en el pueblo lo volvemos a dejar y damos otra vuelta para encontrarnos nuevamente con el Camino de Santiago y entrar en Lorca. Reponemos líquido en la fuente del pueblo de la plaza y continuamos la ruta cruzando la antigua carretera hacia Pamplona NA-110 y la nueva autovía A-12, ésta por un puente. Nos dirigimos en dirección a Lacar pero vamos a dar un rodeo para pasar junto a la Iglesia de Egiarte. Nada más cruzar la A-12 tomamos un camino por la derecha que debe estar totalmente en desuso puesto que la vegetación casi impide circular pese a ser un camino ancho de parcelaria. 
Después de admirar la belleza de la Iglesia de Egiarte nos toca subir a Lacar por un roto camino con mucha pendiente. De Lacar nos dirigimos hacia Lorca nuevamente y al llegar nuevamente a la altura de la A-12 nos va
Bodegas Aroa
mos a encontrar con la Cañada Real Tauste-Urbasa-Andía que la seguiremos brevemente. A media subida dejamos la Cañada por una camino a la izquierda que nos lleva a cruzar la carretera NA-7321 de subida a  Murillo. Continuamos en bajada hasta cruzar el río Iranzu y subimos a Grocin, cruzamos la carretera NA-7008 y seguimos el ascenso hacia el termino de San Lorenzo, donde se encuentran las intrigantes "Calaberas". Durante la subida vamos a pasar junto a las bonitas Bodagas Aroa y la ganadería de reses bravas Reta. Una vez hacemos cumbre disfrutaremos de una cómoda bajada por las huertas de San Lorenzo, hasta llegar a Estella.








Mapa y Pefil de la ruta Estella - Alrededores de Lorca

63 Km Salou-Ermita Puig Cerver

Nuevamente me lanzo a descubrir el entorno de Salou y para ello vuelvo a alquilar una bici, esta vez con la suerte de que en vez de ser de hierro forjado, ésta debe ser de acero fundido. No es que sea nada del otro mundo pero por lo menos hoy voy a poder meter el plato pequeño si es necesario. Se suele decir que para dar una vuelta cualquier bicicleta es buena y estoy dando fe de ello, aunque sea a base de mucho sufrimiento.
Salou. Torre Vella
Mi primera intención era llegar hasta el Pantano de Siurana pero me doy cuenta de que el kilometraje es excesivo por lo que decido acercarme hasta la Ermita de la Madre Deu de Puig Cerver. La ruta tiene 63 Km y unos 900 m de desnivel pero se me ha hecho tremendamente dura. No tanto por el desnivel o por lo complicado del trazado, sino por las características de los caminos. Y es que los caminos de tierra, y especialmente los que discurren por las ramblas, son muy arenosos, la bicicleta se hunde y cuesta mucho esfuerzo mover la bici. Con todo, me ha llevado 4 horas exactas hacer el recorrido completo.
Antiguo acueducto cruzando el camino
Comienzo la ruta callejeando por Salou hasta cruzar las vías del tren y hacer el primer alto en la bonita Torre Vella. Había pasado varias veces junto a ella y debía ser la concentración o el despiste, pero no me había percatado en la torre. Tras las fotos de rigor continúo la ruta y enseguida encuentro los primeros caminos, tanto asfaltados como de tierra.  Al igual que en mi anterior ruta también me cruzo con numerosos conejos con lo que ya doy por hecho que aquí debe haber una plaga de ellos. Para completar la fauna, casi al final de la jornada estoy a punto de atropellar a una culebra de casi dos metros de longitud que cruza apaciblemente la rambla.
Les Borges del Camp desde la rambla
Así, entre campos de olivos, almendros y plantaciones recientes de melocotoneros paso por Riudoms y llego a Les Borges del Camp, siempre en continuo ascenso, aunque de momento plácidamente ya que los caminos son cómodos para rodar. 
Camino de ascenso a la Ermita de Puig Cerver
Prácticamente sin llegar a entrar en Les Borges, a la altura de un colegio, bajo hacia la rambla, Riera de Alforja. Aquí podemos decir que comienza el suplicio para ascender hasta encontrarnos con la carretera C-242 en el kilómetro 28 de la ruta. Este suplicio primero se debe al camino de la rambla que como comentaba anteriormente es duro de recorrer y posteriormente, cuando llegamos a la altura de Alforja, porque el camino aumenta la pendiente hasta llegar a la carretera a la altura de una cantera. Para el que no quiera sufrir tanto, la alternativa sería subir directamente por la carretera. A ambos lados de la rambla se pueden contemplar lo que supongo que serán antiguas casas de campo señoriales muy bonitas, aunque al estar encerrados en la propia rambla muchas veces el entorno no es que sea muy bonito.
A partir de encontrarnos con la carretera comienza para mi la parte más bonita de la ruta que es el ascenso a la Ermita de Puig Cerver. El camino está indicado en la carretera con un cartel, que nos recuerda que si todavía no hemos tenido suficiente todavía nos quedan 7 km de ascensión, y se toma en el mismo instante que se llega a la carretera por lo que no llegamos a circular por el asfalto. Los primeros metros del camino son los más duros, luego el camino se suaviza aunque nos encontraremos con varios tramos duros de superar. Además de que el camino es muy cómodo para ciclar, el entorno es espectacular rodeados de tan frondoso bosque mediterráneo. El día no acompaña del todo porque hay una ligera neblina pero aún así las vistas durante toda la subida bien merecen la pena el esfuerzo.
Ermita Madre Deu de Puig Cerver
Así, 34 km y 2 horas y media después de haber salido de Salou hacemos cumbre al llegar a la Ermita, la cual no tiene nada de especial, arquitectónicamente hablando, salvo paisaje natural que la envuelve. 
Como todo lo que sube tiende a bajar, ahora debe quedar la parte divertida y fácil de la ruta que es la vuelta a Salou. Esto es lo que pensé al incorporarme nuevamente a la bici después de haber hecho alguna foto, pero el regreso a Salou ni fue tan divertido ni mucho menos fácil. 
Lo que es la bajada propiamente dicha hasta Riudecols no es que dejase de ser divertida, es que, sin ser técnica tampoco es cómoda por la pedregosidad del camino, a lo hay que sumarle para ganar inseguridad que voy con una bici que no es la mía y que ahora veo que tiene mucha holgura en la horquilla delantera.
Camino de bajada
Y a partir de Riudecols la vuelta se me hizo muy larga, en parte por el cansancio acumulado de la propia ruta y la que había hecho dos días antes, pero sobre todo por los caminos arenosos que someten al ciclista a un esfuerzo adicional para superarlos, incluso yendo en descenso.
Ahora ya analizando la ruta desde la tranquilidad de la tumbona de la piscina del hotel he de confesar que me encuentro treméndamente cansado a pesar de que el desnivel de las rutas que estoy haciendo tampoco haya sido excesivo. Supongo que como decía será no sólo cosa del desnivel sino de una bici que no es la mía y sobre todo de los caminos que machacan tanto o más que las subidas. Eso si, bien merece la pena el esfuerzo.
Mapa y perfil de la ruta de 63 Km Salou-Ermita Puig Cerver


61 Km Salou-Pratdip-Madre Deu de la Roca

Otro año de vacaciones por Salou y en un rato que me deja la familia escaparme aprovecho a hacer una rutilla de, en principio, 3 horas. Buscando un lugar interesante donde ir encuentro un par de rutas de Nacho Segovia por la zona de Pratdip que me animan a tomar ese rumbo. Tomando estas dos rutas como base realizo una ruta de 61 Km con salida y llegada en Salou. Me lleva alrededor de 3 horas y media realizarla a buen ritmo y con las paradas mínimas para hacer alguna que otra foto. El desnivel acumulado es de aproximadamente 600 m y es que por esta zona, junto a la costa, el terreno es prácticamente llano, hasta que se adentra en las montañas.
Camino junto a la Autopista
Barranco de la Dóvia
Salgo de Salou alejándome de la costa y acercándome a la Autopista AP-7, la Autovía A-7 y las vías del tren que discurren la tres en paralelo en esta zona. La salida no es excesivamente estresante, al menos en temporada baja, ya que la hago por barrios tranquilos de Salou, Vilafortuny y Cambrils. Al abandonar Cambrils dejamos atrás las zonas urbanas y circulo por caminos solitarios, aunque siempre junto a las vías de circulación que recorren el litoral mediterráneo. No obstante, en algunos tramos, pese a estar pegados a la autopista, la tupida vegetación no aísla del mundanal ruido. Hay que andar con ojo porque varias veces tendremos que atravesar, por encima o por debajo, alguna de las vías. También debemos tener cuidado con las numerosas ramblas que nos vamos a encontrar ya que algunas son un poco traicioneras para atravesarlas.
En este tramo, por lo general, se puede circular cómodamente y rápidamente atravesando zonas de cultivos, mayoritariamente olivo, y vegetación típicamente mediterránea. Durante toda la ruta también compruebo que debe ser una zona de plaga de conejo ya que hasta en 6 ocasiones los diviso en mi camino, e incluso en una de ellas, una cría se me cruza y estoy a punto de atropellarla.
Salto de la Sabinosa (desde arriba)
Al llegar a las cercanías de El Casalot dejamos la compañía de la autopista y comenzamos la subida hacia Pratdip. Conforme avanzamos el paisaje cambia completamente ya que de la llanura, rota por las ramblas, pasamos a un espectacular paisaje montañoso de abruptas colinas. 
Nada más atravesar la carretera T-318, justo después de dejar la autopista, he cogido un camino, olvidándome de la carreterilla, que me llevará hasta la carretera T-310 que sube a Pratdip. Este camino circula junto al Barranco de la Dóvia, por la otra orilla de donde se encuentra Les Planes del Rei, y está muy roto, complicando enormemente el avance, especialmente si como en mi caso, vas con una bici alquilada que más que una bici es un trozo de hierro con ruedas. Supongo que esta penitencia me será útil cuando dentro de un mes me lance a hacer el Camino de Santiago con 10 Kg extras en las alforjas. 
Salto de la Sabinosa (desde abajo)
Finalmente se agradece llegar a la carretera T-310, aunque sea cuesta arriba. Hasta Pratdip tenemos 4 Km de subida llevadera, aunque yo he hecho un alto justo a los 2 Km para ir en busca del Salto de la Sabinosa. El salto no se divisa desde la carretera por lo que he optado por aparcar la bici y descender hasta el fondo del barranco para poder disfrutar del curioso fenómeno. Lo curioso es que justo después del salto el curso del agua desaparece por lo que supongo que se filtrará. El acceso desde la carretera no es sencillo, aunque tampoco excesivamente peligroso, por lo que hay que hacerlo con sumo cuidado.
Sendero de salida de Pratdip
Ermita de la Madre Deu de la Roca al fondo
Tras la parada, el descenso al barranco del salto y la posterior subida, retomo el camino, por carretera, hacia Pratdip. Opto por no entrar en el pueblo ya que se me va a hacer tarde para llegar a comer y es que en un camino que me he encontrado cortado he hecho prácticamente 10 km de más que me han quitado el margen que tenía para acabar (el dichoso camino ya está corregido en el track). Enseguida de pasar junto a la zona polideportiva aparece a la derecha un rojizo sendero en ascenso que se adentra en la zona boscosa. El sendero en su parte inicial es muy divertido pero posteriormente nos vamos a encontrar con varios tramos que nos obligarán a echar pie a tierra. Tampoco pasa nada por empujar un poco la bici, ya que es algo que me va a tocar hacer continuamente en el Camino de Santiago del Norte, y me sirve de entrenamiento. El tramo duro del sendero termina en un camino asfaltado. No obstante, enseguida dejamos el asfalto para seguir por otro camino hormigonado que nos lanza en un vertiginoso descenso.
Al acabar el hormigón giramos bruscamente 90º para seguir un roto y difícil camino en dirección a la Ermita de la Madre Deu de la Roca que no tardaremos que visualizar en la lejanía. No recuerdo en que momento empiezo a encontrar el camino señalizado como ruta de btt. 
Por la falda de la Ermita de la Madre de Deu de la Roca
Finalmente llegamos a la carretera T-322, que seguiremos hasta que nos desviemos por la carreterilla que sube a la Ermita. No subo hasta la Ermita porque justo en la base de la colina tomo un sendero que recorre toda la falda. Este sendero es corto, arenoso y tiene una curiosa vegetación predominada por multitud de Cactus. Pasamos junto a una especie de merendero y llegamos a un cruce de caminos con un panel informativo sobre la Ermita. Aquí, inicio el descenso hacia la costa, pasando por Montroig. A la salida del pueblo, junto a la zona deportiva, cojo un camino que recorre la rambla, Riera de Vilanova, que desemboca en Cambrils. Dado que avanzar por la rambla es muy complicado y sufrido, he optado por salirme de ella siempre que he tenido oportunidad, aunque tuviera para ello que hacer un mayor recorrido.
Nada más pasar bajo la carretera N-340, abandono la rambla, entro en Cambrils y cojo un carril bici que por todo el paseo marítimo me va a conducir de vuelta a Salou.
Mapa y perfil de la ruta de Pratdip de 61 Km



27 Javierada 88 Km

Estella, El río Ega a la hora de la partida
Después de que en el 2012 la Javierada, junto con la preparación tan concienzuda con que la hicimos, dieran origen a este blog, en el 2016 volvemos a repetir la experiencia. Esta vez sin una preparación específica ya que hasta última hora no planeamos la excursión.
Con ello, y teniendo en cuenta que los tres íbamos con apenas una salida en las últimas semanas, salimos de Estella con más miedo que afición a eso de las 8.30 de la mañana. Además, la semana había sido complicada en lo que se refiere a la meteorología con fuertes vientos, lluvias constantes y copiosas nevadas. Así, no sólo dudábamos de nuestras propias fuerzas, sino que no sabíamos si los caminos íban a estar transitables o si el viento nos iba a dejar exhaustos.
Nos tranquilizamos un poco al comprobar como de par de mañana el termómetro marcaba 7º C nada más amanecer. E incluso nos llegamos a ilusionar, ya que las máximas previstas de 9º nos parecían casi ridículas ya que a estas horas deberíamos haber estado sobre los 2º. A lo largo del día comprobamos como las previsiones tan sólo se había equivocado respecto a las mínimas ya que la temperatura máxima efectivamente nunca sobrepasó los 10. No obstante el día fue perfecto para rodar y a penas notamos frío, salvo en los momentos previos a los reinicios después de las paradas para almorzar y comer cuando, si que tuvimos sensación de sudor frío.
Alto de Lerga
Salimos con alegría, pese a que nuestra intención era tomárnoslo con tranquilidad, por el Camino de Santiago hasta Villatuerta. Aquí, cogimos el camino hacia Oteiza, y tras superar el alto y enlazar poco después con la Cañada Real Tauste-Andía, llegamos rápidamente a Larraga. De Larraga a Tafalla discurrimos por continuos toboganes aunque de no demasiada dificultad. Por ello, y con el viento ligeramente a favor, en poco más de 2 horas habíamos llegado a Tafalla con una preocupante media de 19 Km/h. Lo de preocupante era porque si dudábamos de nuestra preparación, el ritmo que estábamos llevando nos parecía excesivo. Así, mientras almorzábamos tranquilamente al calor de un bar, nos temíamos la posterior llegada de "Paco con las rebajas" o, como suele decir Perico en las retransmisiones, "el hombre del mazo".  Además, tras el almuerzo, nos esperaba un puerto de 8 Km para superar el alto de Lerga. 
Lerga
De Tafalla a San Martín de Unx circulamos por carretera, sin tráfico, por lo que a pesar de ir cogiendo pendiente, el asfalto facilitaba la faena. Sin embargo, después de San Martín, y tras haber hecho ya la mitad de la cómoda ascensión, hasta el momento, nos metimos por camino para llegar propiamente al alto. No recordaba un ascenso excesivamente duro pero el camino se va complicando conforme se avanza ya que la pendiente va aumentando considerablemente. Finalmente, tras mucho esfuerzo y entre la nieve, conseguimos llegar al alto que ya se nos estaba haciendo interminable. 
Sangüesa
Al llegar arriba hacemos la mínima parada para reagruparnos los tres y así evitar enfriarnos, ya que aquí la temperatura era extremadamente fresca. Así, descendemos rápidamente hasta Lerga, no sin precaución, y al cobijo de su bonita plaza hacemos una breve parada para reponer agua y fuerzas. Después de Lerga el camino sigue siendo favorable durante bastantes kilómetros. 
Tras pasar a la altura Aysa y cruzar la carretera nos encontramos un riachuelo desbordado que nos impide el paso. No nos queda otro remedio que volver sobre nuestros pasos y dar un rodeo de 2 Km para, por carretera, poder cruzar este río. Solucionado este inconveniente sólo se interpone entre Sangüesa y nosotros 50 metros de una pendiente del 25% que con mucho esfuerzo algunos, y otros arrastrando la bici, conseguimos sobrepasar. 
Camino del Papa hacia Javier
Finalmente, sobre las 2 de la tarde conseguimos llegar a Sangüesa con una velocidad promedio de 17,5 Km/h, bastante más de lo que teníamos pensado, pero relativamente cómodos.
Reto conseguido!!!
Como sólo nos faltan de menos de 10 Km para llegar a Javier decidimos parar a comer cómodamente y nos metemos en un asador a comernos un excelente chuletón. Tras la copiosa comida y el consiguiente paréntesis, cuesta mucho esfuerzo retomar la marcha. Lo hacemos con ritmo cansino hacia el "Camino del Papa" para llegar a Javier junto al río Aragón. Al cansancio físico ahora se le suma el viento en contra que nos dificulta enormemente el avance. Afortunadamente enseguida giramos 90º y el viento deja de soplar de manera frontal. Además, el ancho y cómo camino se transforma en una preciosa senda que te hace olvidar el cansancio. Además de bonita, la senda es extremadamente peligrosa ya que se han producido innumerables desplomes de tierra que nos hacen acercarnos peligrosamente al borde del precipicio. En varios de estos tramos decidimos sensatamente descabalgar para evitar cualquier susto innecesario. Al final de la senda nos encontramos con la carretera que sube a Javier, a donde apenas nos quedan 500 m para llegar. No obstante, antes de llegar, nos encontramos con el autobus que nos ha de devolver a casa y decidimos dejar las bicis, cambiarnos de ropa y llegar a Javier a pie.
Track y Perfil de la Javierada 2016



42 Km Estella-Abárzuza-Allín

Tenía ganas de subir hasta las peñas de Echávarri por Abárzuza y así lo hice en esta ruta, de 42 Km, y algo más de 1.200 m de desnivel positivo.
La salida de Estella no me gusta nada porque soy bastante alérgico a la carretera, y como no quería tampoco complicarme mucho, la hago por la NA-120 dirección a Bearin. Nada más abandonar Etella, tras superar una rotonda, me desvío de la carretera a la derecha para tomar un, a veces camino, a veces senda, que discurre por la orilla de la Regata de Bearin. Tras pasar la cantera en un exigente ascenso, giramos a la izquierda para llegar a Bearin, por un sendero junto a unas casas de campo hasta que prácticamente desparece, pasamos bajo la carretera y entre las huertas aparecemos junto al antiguo lavadero tras la iglesia.
Seguimos subiendo y salimos por el paseo de la Alamera dirección al alto de Muru. El ascenso es relativamente cómodo ya que no presenta una excesiva pendiente y además el camino está en muy buen estado. Al llegar a la cima el camino gira 90º a la izquierda y, ahí mismo, se coge una desviación a la derecha que nos va a llevar hasta Abárzuza, aunque no debemos pensar que es todo descenso ya que nos vamos a encontrar enseguida con una fuerte rampa.
Bajada con vistas al Valle de Allín
A partir de Abárzuza nos vamos a encontrar con la parte dura de esta ruta hasta que alcancemos el alto de Echávarri. No obstante, la parte complicada se encuentra al principio, en el barranco de Ortasaskana donde a la dificultad de la pendiente hay que sumarle lo complicado del camino ya que encontramos tramos muy pedregosos donde es incluso difícil mantenerse sobre la bici. Cuando abandonamos este camino para continuar hacia Echavarri, la subida es vuelve mucho más cómoda. Las vistas del valle de Allín con la Sierra de Loquiz al fondo son expectaculares.
El descenso hasta Echavarri se hace por un bonito robledal, aunque comienza con un par de bajadas muy pedregosas y con mucha pendiente donde hay que ir con mucha precaución. 
Una vez en Echavarri recorremos todo el valle pasando
Peñas de Echavarri
por Amillano, Larrión, Galdeano, Muneta, Aramendía, Ganuza, Ollogoyen, Metauten, Zufía y Zubielqui alternando bonitos caminos con algún pequeño tramo asfaltado poco transitado. La entrada en Estella se hace por la vía verde del antiguo ferrocarril Vasco-Navarro.
Mapa y Perfil de la ruta Extella-Abárzuza-Allín de 42 Km

Track de la ruta Estella-Abárzuza-Allín de 42 Km

46 Km Estella-Learza

Corral de la Marquesa
El objetivo de esta ruta es llegar al poco conocido Señorío de Learza. Learza se encuentra en las faldas de San Gregorio y forma parte de Etayo pese a ser nucleos separados. Se trata de un lugar al que hay que ir ya que no es paso hacia ninguna parte, la carretera muere al llegar y tan sólo cuenta con otro camino que sube a la Sierra. Un tercer camino que comunicaba con Etayo está hoy desaparecido. Con todo ello, se respira un ambiente de paz y tranquilidad que, junto con la belleza de la plaza, hacen de Learza un lugar que merece la pena visitar.
San Gregorio Ostiense
La ruta que nos va a llevar a Learza tiene 45 Km partiendo desde Estella y aunque es dura, con aproximadamente 800 m de desnivel positivo, no tiene gran dificultad técnica.
Salimos de Estella con dirección a Ayegui y por Ardanche seguimos el camino que nos va a llevar hasta Igúzquiza entre viñas, cereal y encinas. Atravesando Igúzquiza continuamos hasta Ázqueta, donde la última subida nos hará entrar en calor si no lo hemos hecho ya. Antes de llegar a Ázqueta enlazamos con el Camino de Santiago que seguiremos durante un buen rato hasta casi llegar a Los Arcos. Aquí nos desviaremos a la derecha para comenzar a subir a la Sierra de San Gregorio, llegando primero al Corral de la Marquesa al inicio del ascenso. Durante el ascenso podemos ver San Gregorio Ostiense en el alto de la Sierra. La subida es larga y se hace dura pero es muy bonita ya que discurre entre matorral típicamente mediterráneo muy variado y muy bien conservado predominado por coscojas. 
Tanto en la subida, como en la bajada o en el alto, bien merece la pena hacer un alto en el camino para deleitarnos con las vistas que tenemos a nuestro alrededor. Tras la larga subida viene una rápida bajada al poblado-plaza de Learza, coronada en el alto por la Iglesia de San Andrés. Es obligatoria la parada en el centro de la plaza, disfrutar del silencio y admirar los bonitos cuatro laterales de este paraje. 
Learza. Plaza con la Iglesia de San Andrés en el alto
Como no hay más caminos, la salida la hacemos por la carretera hasta enlazar con la NA-7410 y poner rumbo a Piedramillera, aunque a los pocos metros cogeremos el camino a la derecha que nos va a llevar derecho hasta Legaria. Al poco de tomar este camino pasaremos junto al bonito pozo de la mora que en función de la época del año podremos disfrutar en su plenitud cuando fluye el agua en abundancia con el deshielo de las nieves invernales. 
Circulamos ahora por el Valle de Valdega entre campos de cereales hasta Abaigar. A partir de Abaigar vamos a introducirnos en un bonito encinar por un sendero en ligera bajada por el que se llega rápidamente hasta las inmediaciones de Labeaga y de aquí por caminos de parcelarias llegamos a las piscinas de Igúzkiza. Ahora no subimos al pueblo sino que bajamos hacia el río Ega, cruzando la carretera NA-132-B, y alcanzaremos Arbeiza. En Arbeiza cruzamos el río Ega y antes de llegar a la carretera NA-132-A giramos a la derecha para tomar la vía verde del antiguo ferrocarril Vasco-Navarro que nos va a llevar de regreso a Estella entre las huertas de Valdelobos. 
Mapa y Perfil de la ruta Estella-Learza de 46 Km