03 Guriezo-Comillas

Etapa 3: Guriezo-Comillas
Distancia: 131 Km
Hora inicio: 8.00 h
Hora final: 20.00 h
Velocidad media: 14,8 Km/h
Desnivel acumulado: 1.969 m
Tiempo sobre la bici: 8h 52min.
Mapa y Perfil de la Etapa 3: Guriezo-Comillas

Me levanto con la duda de como me encontraré después del palizón de ayer y lo tarde que se me hizo para terminar la etapa pero aparentemente estoy descansado. Claro que dormir en una cama en condiciones ayuda enormemente a la recuperación. El desayuno es potente así que no habrá excusas de falta de energía para empezar a pedalear. El día amanece muy fresco, aunque no gris sino despejado, por lo que aparentemente nos espera un día espléndido por delante.
Comienzo pedaleando tranquilamente y muy abrigado por caminos rurales asfaltados. Sin embargo enseguida me encuentro con la primer puerto del día. Como todavía estoy despertándome ruedo suavemente y no se me hace dura la subida. Además, esto no se parece a lo que hemos sufrido por el País Vasco. 

Hazas. Iglesia de Santa María de Liendo
Voy encontrando pequeños pueblos, o barrios, y caseríos aislados, e incluso algún palacio señorial circulando por los caminos del interior de Cantabria, antes de volver a ver el mar al llegar a Laredo por carretera.
Playa de Laredo
Recorremos el largo paseo marítimo de Laredo, prácticamente desierto todavía, en busca del puntal donde embarcaremos para pasar a Santoña.
Cruzando la Bahía de Santoña

Dejamos atrás el puntal de Laredo
Llegando al puntal encuentro a dos hermanos que están haciendo parte del Camino. Terminarán hoy en Santander, y aunque no rodaremos juntos más que durante un tramo corto porque no seguimos el mismo itinerario, nos iremos encontrando varias veces a lo largo de la mañana. 
De Santoña nos dirigimos a la Playa de Berria, donde encontraremos uno de los pocos tramos que aconsejaré encarecidamente evitar. Al final de dicha playa el Camino nos lleva a subir un una, aparentemente, colina para llegar a las playas de Noja. Sin embargo, este tramo es un auténtico suplicio. A mi me llevó como una hora superar los apenas 500 metros que separan ambas colinas. El sendero se convierte en una escalada donde el esfuerzo que hay que hacer para subir con la bici arrastras es inhumano. Es prácticamente imposible subir la bici sin ayuda.
Noja al fondo

Una vez arriba las vistas son impresionantes, pero esta vez, ni siquiera esta panorámica merecen semejante esfuerzo. La bajada también hay que hacerla mayormente con la bici a cuestas y al llegar abajo no queda otro remedio que ir por la playa. 
Noja. Playa de Trengandín
No había tenido oportunidad nunca de andar en bici por la playa y aprovechando que no hay nadie recorro toda la orilla de la playa, tocando de vez en cuando el mar con las ruedas, hasta llegar a la civilización donde ya salgo al paseo. Toda una experiencia!!!
Noja. Puente romano

Prácticamente sin llegar a entrar en Noja abandonamos la costa y nos dirigimos hacia el interior durante casi 20 km sin mucha historia. 
Paro a almorzar en Galizano donde conozco un matrimonio Italiano con los que de momento recupero un poco de mi ya casi olvidado Italiano. Posteriormente coincidiré con ellos y haremos un pequeño tramo los tres juntos.
Playa de Galizano

Pasado Galizano se vuelve a la costa para recorrer quizás el tramo mas bonito para mi gusto. Se trata de una senda que te lleva por una zona de acantilados, y alguna bonita playa, hasta Somo. 
Playa de Langre
Playa de Langre

Sendero por los acantilados de Langre
Langre
Este tramo me recuerda mucho al del día anterior en Pobeña, sólo que aquel estaba demasiado concurrido y era totalmente artificial. Mientras que este recorrido por los acantilados se hace por una senda natural al borde del precipicio y junto a campos de cereal. También es cierto que el día tan soleado que ha salido mejora la panorámica.
Somo. Nuestra Señora de Latas

Todo el encanto de este tramo termina al llegar a Somo donde voy en busca del puerto para embarcar rumbo a Santander. Mientras estoy esperando en el embarcadero de Somo aparece la pareja Italiana así que amenizamos la espera conversando sobre nuestros caminos. 
Santander. Palacio de la Magdalena

Juntos hacemos el bonito trayecto hasta Santander, donde nuevamente nos separamos ya que yo voy en busca de algún lugar para comer. 
Santander. Edificio Banco Santander

Santander
Santander
Santander, una de las ciudades más bonitas y que además me trae muchos recuerdos de cuando venía de vacaciones de pequeño. No obstante, ahora que la recorro haciendo el Camino lo único que quiero es salir rápidamente de semejante bullicio. No se si fue sólo una sensación mía pero Santander me pareció un caos para atravesarla haciendo el Camino. No encontré ni una sola indicación. Por suerte conocía la ciudad y además voy con GPS si no, creo que todavía estaría dando tumbos para salir de aquel infierno. Tengo mucha hambre pero como no me apetece quedarme en aquel estresante bullicio decido comer en las afueras.
Después de Santander discurrimos por una zona de campiña alternando barrios y pequeños pueblos camino de otro de los iconos de este Camino del Norte, Puente de Arce. Había leído sobre la posibilidad de evitar este rodeo atravesando el puente del tren en Boo pero también sobre la belleza y peculiaridad de Puente de Arce y como me gusta ser fiel al trazado genuino me decidí por dar el rodeo. Sin embargo, tras haber atravesado el puente he de decir que tampoco me pareció nada del otro mundo. Y más recordando los numerosos e imponente puentes que se atraviesan en el Camino Francés, tales cono los de Puente la Reina o Hospital de Orbigo por poner sólo dos ejemplos.
Puente de Arce

Aquí vuelvo a encontrarme con la pareja de Italianos con los que ruedo durante un tramo hasta que tengo que detenerme por un pinchazo a la altura de Mogro. Pienso que los volveré a encontrar en este Camino porque todos teníamos previsto hacer final de etapa en Santillana. Sin embargo, luego decidiré cambiar mi final de etapa y ya no me los volveré a encontrar. 
Superado el contratiempo me encuentro con un curioso y comentado tramo que también tenía ganas de ver. Se trata de las famosas tuberías que discurren junto al Camino y que a la gente le parece un tramo tan desagradable. No se si porque el terreno es muy favorable y no se me hizo nada largo pero no me pareció un tramo tan feo. Y poco después de dejar Requejada y su industria química llego a la impresionante Santillana de Mar. 
Santillana de Mar. Colegiala de Santa Juliana

Santillana de Mar
Santillana de Mar
En Santillana de Mar era donde tenía previsto hacer el final de etapa porque es una bonita villa medieval. Sin embargo, al entrar y verme rodeado de semejante cantidad de turistas me encuentro como fuera de lugar por lo que empiezo a sopesar la posibilidad de cambiar de final. Para cuando llego al centro, y eso que Santillana es más bien pequeña, ya tengo asumido que aquí no me voy a quedar. Y es que la sensación que tengo de Santillana es la de un decorado medieval, una postal, de una belleza increíble, pero totalmente ausente del espíritu del Camino. Como además todavía es pronto, está a punto de empezar el partido España-Italia de la Eurocopa, y no tengo ganas de sufrir, prácticamente ni me detengo y decido continuar hasta Comillas, otra bonita villa que también conozco.
20 Km separan Santillana de Mar de Comillas así que aunque vaya tranquilo no deberían ser más que 2 horas de trayecto. El camino es relativamente cómodo, gran parte asfaltado, así que poco a poco voy alcanzando el final de etapa a través de la campiña y sobrepasando pequeños pueblos y alguna bonita Ermita. La primera Ermita que paso es la de San Pedro, entre Oreña y Caborredondo. 
Ermita de San Pedro

Unos kilómetros más tarde pasamos por delante de la Iglesia de San Martín de Tours en Cigüenza, rodeada de de señoriales casonas, hoy en día abandonadas.
Cigüenza. Iglesia de San Martín de Tours
Mención a parte merece la curiosa Iglesia de San Pedro Ad Vincula de Cobreces de color rojo inspirada en modelos del románico normando, junto al monumento al peregrino.
Cobreces. Iglesia de San Pedro Ad Vincula

Y finalmente alcanzo Comillas justo a tiempo de ver como Italia marca el segundo gol y elimina a España de esta Eurocopa. Algo me decía que iba a sufrir menos pedaleando que viendo el fútbol...
El albergue de Comillas está completo, sin terminar de montar y el hospitalero está ausente por lo que auguro un nuevo peregrinar en busca de acomodo como ayer... Sin embargo algunos peregrinos me dicen que me instale en un pequeño hueco en lo que algún día será la cocina y coloque mantas como colchón. Como Comillas me gusta y además son ya más de las 8 de la tarde decido hacerles caso, me ducho y me voy recorrer la preciosa villa y cenar tranquilamente para recuperar fuerzas.
Comillas. Palacio de Sobrellano

Comillas. Casa del Duque
Comillas. Capricho de Gaudí
Al final acabaré descansando mejor de lo que presagiaba. Y es que hay que ver como se adapta uno cuando está realmente cansado.
Hasta ahora lo que peor llevo es el culo pero con las pomadas que he ido comprando, cosa esencial para estas aventuras, el malestar es mínimo. Las piernas de momento me responden mejor de lo que pensaba porque en ningún momento hubiera pensado que pudiera llevar adelanto sobre lo planeado inicialmente. 




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